Hazel Calvert

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Hazel Calvert

Hazel Calvert

Siempre he sido una persona despreocupada, así que, aun antes de trabajar con Nu Skin, mi vida era muy feliz. Lo único que deseaba con todas mis fuerzas era poder dejar atrás el típico trabajo de 9 a 5. Ser madre y trabajar fuera, hacer malabarismos con el cuidado de mi hijo, tener la casa limpia y ordenada... no era lo que yo entendía por diversión, precisamente.

 

Siempre he trabajado mucho y he disfrutado haciéndolo. En mi carrera profesional he tenido empleos muy diversos, desde especialista en comunicación para Mercedes Benz hasta un puesto en el área de compromiso con el cliente y desarrollo para Argos y Homebase. El último proyecto que puse en marcha antes de irme fue un programa de reconocimiento para 14 000 compañeros.

 

Pero disfrutar con lo que hacía no era suficiente para mí: estaba cansada de tener deudas, harta de pasar apuros en Navidad viviendo a costa de mi tarjeta de crédito y harta de dejar a mi hijo al cuidado de otras personas.

 

Sabía que necesitaba un cambio. Antes de encontrar mi sitio en Nu Skin, ya había probado el marketing en red con otras dos empresas, sin demasiado éxito.

 

Recuerdo perfectamente que la primera vez que pregunté sobre la empresa escribí las palabras "parece demasiado bueno para ser verdad". Ahora puedo confirmar que sí: es bueno y es verdad.

 

Al principio solo me interesaba la venta minorista de productos, pero entonces vi el Plan de Compensación de Ventas y se me iluminaron los ojos. "Esto es lo que le va a cambiar la vida a mi familia", pensé. Me encantó lo de poder incluir a todo el mundo, ya fuera con un registro gratuito o con una opción de kit. ¡Me ENCANTÓ esa flexibilidad! Me encantó que el éxito consistiese en ayudar a los demás a alcanzar sus metas y que se puedan obtener comisiones de equipo desde el momento en que empiezas como distribuidor, ya que en las empresas en las que había trabajado tenías que lograr determinados títulos para poder optar a ellas.

 

Agradezco a Nu Skin que me haya enseñado a soñar. Nunca había creado un "panel de sueños" hasta que empecé en esta empresa. Sabía que no quería volver a preocuparme por el dinero nunca más, y deseaba estar en casa con mi hijo. Pero nunca me había planteado otras metas ni otros sueños hasta que llegué a Nu Skin. Nunca he soñado con cosas materiales; lo único que quería era vivir una vida en la que me sintiera realizada. Mi sueño es tener una casa con seis habitaciones y llenarla de amor y risas.

 

Mi mayor motivación es haber vivido lo que se siente al tener que sacar dinero del banco y meter en un armario de la cocina lo que vas a invertir en comer todo el mes, sin poder pasarte ni un céntimo. Por eso me motiva el poder estar segura de que no voy a tener que vivir así otra vez.

 

Esta empresa me ha transformado en muchos sentidos, pero creo que algo importante es que me ha permitido asumir responsabilidades y me ha ayudado a entender que yo llevo las riendas en todos los aspectos de mi vida y que tengo el control de mis decisiones y elecciones. No se rían de mí, pero mi experiencia más memorable fue, y lo digo con total sinceridad, una revelación que tuve en el cuarto de baño un año antes de unirme a Nu Skin. Salí corriendo para decirle a Dan, mi pareja, que no podía explicar lo que acababa de ocurrir, pero que nos iba a pasar algo increíble... y, doce meses más tarde, Nu Skin me encontró.

 

Me marco mis metas de dos formas: escribo lo que quiero lograr en los doce meses siguientes y, además, me pongo objetivos a tres meses; normalmente solo tres cosas, que pueden ser un determinado volumen, una cifra de ingresos, un título pin o una cantidad de nuevos Ruby Executives. Después, imprimo mis objetivos a tres meses y los reparto por toda la casa; así, cada vez que entro en una habitación, los recuerdo. Los tengo en el frigorífico, en el espejo, en la mesa del despacho, en el monedero, en la mesilla de noche. A mí me funciona genial.

 

Es muy fácil decir que vas a lograr algo cuando estás de un humor estupendo, pero los resultados se consiguen los días que no estás tan motivado. Es lo que diferencia a los que "van tirando" de los que tienen un rotundo éxito. Cuando lo pones por escrito, es como si estuvieras firmando un contrato contigo mismo, y eso te obliga a rendir cuentas.

 

No eres humano si no tienes nunca un momento de bajón, pero la palabra clave es "momento". He aprendido a dejar atrás el pasado cada vez más deprisa. Si hay algo que me incomoda durante una semana, me digo a mí misma que la la próxima vez me incomodará menos tiempo, y, antes de que me de cuenta, solo me fastidia un día, y la vez siguiente, solo una hora, y la siguiente, solo un minuto. Hay que aprender a aceptar que no todo va a ir siempre como la seda, pero cuando firmas un compromiso contigo mismo, te esfuerzas por ser cada vez mejor a la hora de afrontar desafíos. Me gusta ser abierta y sincera en todo momento, y ha habido veces en que he pensado que sería más fácil dejarlo y marcharme. Pero entonces me acuerdo de mi refrán preferido, que viene a decir que las cosas solo son fáciles para el que no quiere nada. Las dificultades que atraviesas las vas a encontrar en cualquier empresa; solo puedes superarlas aprendiendo de tus vivencias. Tampoco hay que olvidar que hay que pasar por dificultades y disgustos para poder ayudar a tu equipo cuando son ellos los que tienen que afrontarlos.

              

No creo en pintarlo todo más bonito de lo que es, ni me gusta el dicho "fíngelo hasta conseguirlo", pero sí en confío en el "créetelo para conseguirlo". Considero que es importantísimo ser abierto y honesto y compartir los grandes éxitos, pero también los momentos en los que has pasado dificultades y has encontrado soluciones para superarlos. Si adoras la energía, la pasión pura, la sinceridad y la integridad, entonces seguro que tu equipo también lo hará. Me encanta enseñar a la gente a ser real, ser uno mismo, ser auténtico, desplegar las alas, ensayo y error. Ríete y transmite buenas vibraciones, tómate tu negocio en serio, pero no te tomes demasiado en serio a ti mismo. Sé todas las cosas que te encantaría ver en tu equipo.

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