Rosa Guerra (Venezuela)

Rosa Guerra (Venezuela)

Mi nombre es Rosa Guerra. Soy la segunda de cuatro hermanos, casada desde muy joven con un hombre maravilloso Donato Vodola  y con una familia de tres hijos hermosos, Andrea, Donato y Gianfranco.

 

Soy farmacéutico, trabajé en una trasnacional con muy buenos beneficios tanto laborales como económicos durante 9 años, hasta que nació el tercero de mis hijos Gianfranco, el cual, nació con una afección cardiaca importante, por lo que decidí retirarme para dedicarme al rol más importante en la vida de una mujer como es ser mamá.

 

Durante dos años ejercí este rol con mucha devoción, hasta que el mayor de mis hermanos fallece en un accidente de tránsito dejando huérfanos a 3 niños pequeños y a mi cuñada que no trabajaba con la responsabilidad de la crianza de sus hijos. En ese momento me invadió la desesperación de depender 100%  de mi esposo, con  el cual nunca me había faltado nada, pero que sentía que en la vida no todo era seguro. Comencé a pensar en que podía trabajar y decidimos montar una piñatería la cual convirtió mi vida en un horario y estaba descuidando mi familia porque el negocio demandaba que estuviera hay todos los días de 8am a 8 pm, y mis problemas aumentaron, los ingresos no eran para nada satisfactorios, veía como el dinero por un lado entraba y por el otro salía para pagar la nomina, el alquiler, las facturas, y a veces ni siquiera alcanzaba para pagar los gastos del negocio. A los 3 años vendimos la piñatería y continuaba en la búsqueda de un negocio que me permitiera ser mamá, esposa y que aparte tuviera buena remuneración. Todos los días le pedía a Dios que me iluminara a conseguir algo que me diera una tranquilidad económica.

 

Durante este tiempo vendí tortas, pero la verdad era demasiadas horas de trabajo y la ganancia no era importante. Pasaba tres días haciendo y decorando.

 

Fue entonces cuando mi patrocinador Guiseppe Tedone y su esposa Carolina, padres de un compañero de mi hijo pequeño del futbol  me llamo para invitarme a escuchar una oportunidad la cual decidí escuchar. Llegue a su casa donde estaba mi ahora gran amiga Adriana Muñoz la cual me presentó esta gran oportunidad. Yo escuchaba y no podía creer aquella maravilla. Salí de ahí con la emoción más grande de mi vida, le pregunte a ella si me podía acompañar el siguiente día a mi primera reunión ya que me había comentado que si alcanzaba el titulo de Rubí antes del 30 de septiembre me ganaba un viaje con todos los gastos pagos para Hawái, por lo que yo no podía perder tiempo, todo esto paso el 25 de mayo de 2013, ella me dijo que si y el 28 del mismo mes ya era ejecutiva con 4800 puntos. No les puedo describir la emoción que me invadía pues ya había alcanzado mi primera meta.

 

Fue así como comenzó mi carrera en esta maravillosa empresa, de la cual  me he enamorado cada vez más. Busqué mis primeros socios, aquellas grandes amigas que me acompañarían en este grandioso camino y logre alcanzar mi segunda meta “convertirme en Rubi” Viaje de Exito a Hawaii con mi esposo un viaje del que jamás me podré olvidar. Seis meses después, califiqué a mi segundo Viaje de Exito a Jackson Hole como ejecutiva Esmeralda donde tuve la dicha de conocer las instalaciones del Centro de Innovación en este viaje espectacular. Para nosotros Nuskin se ha convertido en un gran reto, del cual cada día me siento más orgullosa. Amo lo que hago y lo duplico con alegría y devoción, cada mañana al despertar agradezco a Dios por esta grandiosa oportunidad de vida que me regala y salgo en busca de nuevos prospectos.

 

Concluyo diciéndoles que ahora no trabajo “prospero”, y me dedico a ayudar a otras personas  a que alcancen sus sueños y aparte se beneficien con productos de tecnología e innovación con un vehículo de trabajo divertido  que me llena de satisfacción.

 

 

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