Dina y Eddie Engelbrecht

¿Es un nuevo cliente? ¡Regístrese hoy!
Dina Engelbrecht

Me presentaron el negocio en el 2010.  En aquel momento, me dedicaba exclusivamente a criar a mis cuatro hijos, que tenían 3, 4, 8 y 9 años de edad. Me encantaba poder estar con ellos todo el rato, aunque sentía que podía hacer algo más con mi tiempo y mis aptitudes.

 

Mi marido quiso que abriera una casa de huéspedes, pero a mí no me apetecía, por la gran cantidad de horas que exige ese trabajo y porque me iba a quitar demasiado tiempo para estar con mis hijos.

 

Acudí a una presentación de Nu Skin y me encantaron la ciencia que hay detrás de la empresa, los productos y el BioPhotonic Scanner.

 

Al principio, mi único sueño era poder comprar los mejores suplementos para mis hijos y mi familia.  También quería ser económicamente independiente, y tener tiempo y mi propio dinero.

 

Mi mayor motivación es ayudar a otras madres a conseguir la independencia económica.  Nu Skin me ha cambiado la vida, en el sentido de que tener ingresos constantes me ha proporcionado esa independencia.  Mi marido y mis hijos están sanos.  He visto cómo este negocio le cambiaba la vida a muchas otras familias, tanto en el aspecto económico como en el de la salud.

 

El momento más inolvidable que pasé con Nu Skin fue en uno de nuestros Viajes del Éxito a Marruecos:  cientos de integrantes de Nu Skin en el desierto, con un tratamiento de lujo, bebiendo vino y comiendo. ¡Cómo olvidar aquellos fuegos artificiales a la luz de las estrellas!

 

Marcarnos objetivos es esencial, porque es lo que nos ayuda a mí y a mi equipo a mantener el rumbo cuando las cosas se ponen difíciles.  Cada uno tenemos nuestras propias metas y por eso es tan importante descubrir cuáles son las de mis Ejecutivos.  Eso hace que sea posible alcanzarlas.  Plasmar los objetivos por escrito nos permite concretarlos y reflexionar más tarde sobre ellos. Nos ayuda a estar centrados en lo que nos proponemos conseguir.

 

Mantenerme centrada en mi objetivo todos los días fue fácil, porque me ENCANTA lo que hago.  Me encanta ver cómo las vidas de las familias cambian a mejor. Siempre digo: "¿Cómo puedo cambiar el mundo? Una familia cada vez".

 

Los retos son parte de la vida.  En los últimos siete años, tuve dos reveses importantes, en los que consideré la idea de abandonar.  En ambas ocasiones, la perseverancia y el profundo deseo de continuar me ayudaron a no desistir. Uno de los pilares que me hizo seguir adelante en los momentos duros fue el apoyo sincero que recibí de Nicolas van Rensburg, mi línea ascendente.

 

Siempre he hecho todo lo posible por asistir a todos los acontecimientos o encuentros de Nu Skin,  aunque el hecho de vivir lejos de las grandes ciudades en las que se celebraban esos encuentros me lo puso más difícil, pero creo que al final eso fue lo que me salvó. Después de uno de esos eventos, me fui a casa decidida a empezar con encuentros semanales en los que uno de los puntos de interés fuera el "Espectáculo Mágico".  Eso hizo que acudiera gente gente nueva, lo que se tradujo en nuevos reclutamientos, que a su vez acabaron convirtiéndose en el extraordinario grupo de líderes entusiastas que somos hoy. La gente siempre ha sido mi pasión, y ese sentimiento no ha hecho más que crecer. El Señor realmente ha bendecido mi negocio y me ha dado el equipo de gente más increíble con el que poder trabajar. Trabajamos mucho, nos reímos juntos, lloramos juntos y nos apoyamos mutuamente. Creo que las personas necesitan sentirse parte de algo, y nosotros tenemos el medio ideal para cubrir esa necesidad. Me encanta lo que hago y, además, la independencia económica te cambia la vida.  Doy gracias al Señor por haber recibido esta oportunidad y siempre estaré agradecida a Nu Skin por cambiar mi vida a mejor.

 

Siempre estaré agradecida a mi marido, que me ha apoyado en todo el proceso.  Siempre ha creído en mí y ha visto la capacidad que tiene esta empresa para enriquecer la vida de la gente.

Unirse a Nu Skin Conviértase en distribuidor/a