Adrienn y Gábor

Adrienn y Gábor

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Nací en Hungría y me hice emprendedora a los 18: Me convertí en la propietaria de un club de fitness. El deporte y la vida sana siempre han sido muy importantes para mí.


En 2008, una de mis empleadas mencionó la oportunidad de negocio de Nu Skin, pero yo en aquel momento no estaba interesada porque había decidido mudarme a Irlanda. En 2009, conocí a mi marido Gábor en Irlanda. Él también es húngaro.

 

En Irlanda trabajaba como responsable de la gestión de dos clubes deportivos. Tras dos años, me di cuenta de que trabajar 10 o 12 horas al día para hacer realidad los sueños de otra persona no era lo mío. Así que, en 2010 empecé a buscar otras oportunidades, y me puse en contacto con Regina, mi antigua instructora de fitness, y le pedí que me explicara de qué iba Nu Skin, ya que me dí cuenta de lo exitosas que eran ella y su socia.

 

Me invitaron a un evento de 3 días en Hungría, y fue en ese momento cuando me di cuenta de la gran oportunidad que esto suponía. Sin embargo, en Irlanda no encontré a nadie que se dedicara en serio a la construcción de negocio, y yo no me veía lo suficientemente fuerte como para empezar a trabajar sola en un mercado "virgen". Empecé a usar los productos pero no me dediqué a construir el negocio.

 

En 2012, nuestra vida sufrió otro giro, así que mi marido y yo decidimos que yo debía dejar mi trabajo y hacer algo que me hiciera realmente feliz. No fue muy difícil decidir qué era lo que quería hacer. Supe inmediatamente que era el momento de comenzar a construir mi negocio, ya que hacía mucho tiempo que adoraba la compañía gracias a sus productos.

 

Al principio, empecé a trabajar en Irlanda, pero cuando mis patrocinadoras decidieron que querían darle un impulso al mercado polaco, les dijimos que queríamos formar parte de esta fantástica oportunidad.

 

Llevamos casados 4 años, pero desde hace dos años vivimos una relación a distancia, ya que desde el verano de 2013 me he dedicado completamente al mercado polaco. Sin conocer a nadie en el país, y sin hablar realmente polaco, ahora soy la líder de un fantástico equipo polaco y nuestro objetivo es dale un empujoncito al mercado de ese país.

 

Mientras tanto, cuento con el apoyo de mi marido, que también está encantado con los productos. Ha seguido el programa TR90 dos veces, ha perdido 26 kilos, hace deporte regularmente y come mucho más sano. Así que puedo decir que, gracias a Nu Skin, he conseguido un nuevo marido.

 

Gracias a los objetivos que hemos cumplido hasta ahora, mi marido ha decidido mudarse también a Polonia en octubre. Así que en la Convención Global no sólo celebraremos nuestro éxito y el de los demás, sino también el comienzo de nuestra vida Nu Skin en común.

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